Pimientos del piquillo rellenos de centollo, uno de los bocados más finos de la casa Laurel. El marisco se nota sin resultar invasivo y el pimiento asado pone el dulzor.
Elaboración artesanal en Avilés, sin colorantes ni conservantes. Templados, con un blanco gallego o un espumoso bien frío, son un entrante de fiesta.


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