Vinos de la D.O. Alicante
La denominación se reparte entre la costa mediterránea, en la Marina Alta, y el interior más seco y elevado de la provincia. Esa doble naturaleza da vinos muy distintos entre sí: en el interior mandan los tintos de Monastrell, potentes y cálidos; en la costa, los moscateles y los blancos aromáticos que se benefician de la brisa marina.
El Fondillón, una rareza que merece la pena
Alicante conserva uno de los vinos más singulares de España: el Fondillón, elaborado con Monastrell sobremadurada en la cepa, fermentado hasta quedarse en un dulce natural y criado al menos diez años en madera por el sistema de soleras. Fue un vino célebre en las cortes europeas, estuvo a punto de perderse y hoy lo mantienen vivo un puñado de bodegas. Es un vino de sobremesa, denso y largo, que no se parece a casi nada.
Cómo beberlo
Los tintos de Monastrell, con arroces de carne, embutidos y guisos. Los blancos y moscateles secos, muy fríos, con pescado, marisco y arroz a banda. El Moscatel dulce de la Marina, con postres y queso. Y el Fondillón, a unos quince grados, en copa pequeña, con chocolate negro o un puro.
