Vinos de la D.O. Méntrida
Méntrida ocupa el norte de la provincia de Toledo, entre la sierra de Gredos y el río Tajo, muy cerca de Madrid. Durante años fue zona de vino a granel para abastecer a la capital, y durante los últimos veinte ha vivido un cambio notable gracias a elaboradores que se fijaron en algo que estaba a la vista: viñedos viejos de Garnacha plantados en suelos arenosos y graníticos, en las laderas de Gredos.
La Garnacha de Gredos
La Garnacha de esta zona no se parece a la mediterránea. En altitud y sobre granito da vinos de capa ligera, color rojo vivo, aroma a fresa y hierbas de monte, con acidez fresca y taninos finos. Son tintos ligeros de peso pero no de sabor, muy de moda en los últimos años precisamente por esa combinación. La acompañan Tempranillo, Syrah y Cabernet Sauvignon, y entre las blancas Albillo Real.
Cómo beberlo
Estas Garnachas piden frío, en torno a los catorce grados: servidas templadas pierden la gracia. Van con embutido ibérico, carnes blancas, pescados grasos, setas y arroces. El Albillo Real, fresco, con aperitivos y quesos.
