Cava: el espumoso del método tradicional
El Cava se elabora por el método tradicional, el mismo que se usa en Champagne: tras una primera fermentación, el vino se embotella con levaduras y azúcar, y la segunda fermentación ocurre dentro de esa misma botella, que ya no se abrirá hasta el final. El gas queda disuelto en el vino, y el contacto prolongado con las lías aporta la burbuja fina y los aromas de panadería, almendra y fruta seca que distinguen a un buen espumoso.
Guarda, Reserva, Gran Reserva: cuánto reposa cada uno
La escala es de tiempo de crianza, está regulada y se puede comprobar en la etiqueta:
Cava de Guarda. Mínimo nueve meses de reposo en botella.
Guarda Superior Reserva. Más de dieciocho meses.
Guarda Superior Gran Reserva. Treinta meses.
Guarda Superior Paraje Calificado. Más de treinta y seis meses, y procedente de un viñedo concreto identificado.
Uvas y zonas de elaboración
Las variedades clásicas son Macabeo, Xarel·lo y Parellada, a las que se suman con frecuencia Chardonnay y Pinot Noir, y Trepat o Garnacha en los rosados. Se elabora en cuatro zonas reconocidas —Comtats de Barcelona, Valle del Ebro, Viñedos de Almendralejo y Zona de Levante—, aunque el grueso de la producción sale del Penedès.
Cómo beberlo
Entre seis y ocho grados, y mejor en copa de vino blanco que en copa estrecha: así se aprecian los aromas. Un Brut Nature o un Brut acompañan una comida entera mucho mejor de lo que se suele creer, sobre todo con fritura, arroces y quesos. Los semisecos, para el postre.
