Vinos de la Tierra de Cádiz
Esta figura ampara los vinos gaditanos que no encajan en la D.O. Jerez, y ha resultado ser una de las etiquetas más interesantes del sur de España. Bajo ella se han refugiado proyectos que querían hacer algo distinto: vinos blancos tranquilos de uva Palomino sin fortificar ni criar bajo velo, recuperaciones de viñedos de la Sierra de Cádiz y tintos de altura en la zona de montaña.
El Palomino que no es Jerez
Durante décadas se dio por hecho que la Palomino solo servía para hacer fino. Un puñado de elaboradores demostró lo contrario: vinificada como un blanco normal, sobre todo si viene de albariza y de viña vieja, da vinos secos, delicados y con un punto salino que recuerda al mar sin pasar por la bodega de crianza. Junto a ella se trabajan Tintilla de Rota, una tinta local casi perdida, además de Syrah, Merlot y Petit Verdot en la sierra.
Cómo beberlo
Los blancos, muy fríos, con pescaíto frito, atún de almadraba, ostiones y quesos payoyos. Los tintos, frescos, con carnes a la brasa y guisos. Son vinos de producción corta y de los que más han hecho por cambiar la idea que se tenía del vino andaluz.
