Cebollas rellenas de bonito del norte, guisadas despacio hasta que la cebolla se deshace. Es cocina de casa, de la que se hacía los domingos.
Conservas Laurel la mantiene viva en Avilés, sin aditivos y sin atajos. Un entrante generoso para dos, o un plato entero para uno si el día ha sido largo.


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