Vinos de la D.O.Q. Priorat
El Priorat, en el interior de Tarragona, es una comarca de montaña con laderas tan inclinadas que buena parte del trabajo sigue haciéndose a mano. Fue una zona de vino importante hasta la filoxera, luego quedó casi abandonada, y renació a finales de los años ochenta gracias a un puñado de elaboradores que vieron lo que escondían aquellas viñas viejas. Hoy es, junto a Rioja, una de las dos denominaciones de origen calificadas de España.
La llicorella, el suelo que lo explica todo
El suelo característico es la llicorella, una pizarra oscura que se deshace en láminas. Retiene muy poca agua y obliga a la raíz a bajar metros en busca de humedad, de modo que los rendimientos son bajísimos y la uva sale muy concentrada. A eso se suman veranos secos y mucha insolación.
Las variedades principales son la Garnacha y la Cariñena, a menudo de cepas centenarias, acompañadas en ocasiones por Cabernet Sauvignon y Syrah.
Cómo beberlo
Son tintos potentes, de color profundo, graduación alta y un fondo mineral muy reconocible. No son vinos de aperitivo: piden carne roja, caza, guisos largos y quesos muy curados. Agradecen una copa amplia y abrirse con tiempo; los de guarda aguantan muchos años en la bodega y mejoran con ellos.
